Más del 40% de los niños españoles entre 5 y 8 años tienen sobrepeso u obesidad. La mayoría  lo seguirán teniendo cuando sean adultos. Esta cifra debería hacer saltar señales de alarma, ya que ellos son la sociedad del futuro pero increíblemente no está pasando. Las causas que nos han llevado a  esta situación son varias, pero las principales son las relacionadas con los hábitos alimenticios y con la disminución del ejercicio físico.

Los niños y adolescentes sienten una gran atracción por los alimentos ultra procesados (algunos muy azucarados) que no necesitan preparación y se venden listos para consumir, lo que hace que a veces se elijan por comodidad. 

Por si esto no fuera poco, la publicidad también juega en nuestra contra, bombardeando a padres e hijos continuamente con anuncios en televisión y en redes sociales, con imágenes atractivas en las que aparecen familias risueñas, a veces alrededor de una mesa dando de comer a sus hijos alguno de estos productos que presentan como saludable , con mensajes del tipo “por su alto contenido en leche y vitaminas, aportan la energía que tus hijos necesitan “. Lo que no nos cuentan es por ejemplo la enorme cantidad de azúcar y grasas saturadas que contienen. Llegan incluso a regalar pequeños juguetes, cromos, pegatinas, … para hacerlos todavía más atractivos.

Es muy importante no dejarnos llevar por impulsos a la hora de hacer la compra y leer detenidamente las etiquetas, incluso explicárselo a ellos para que vayan aprendiendo. 

Se recomienda que los niños no tomen más de 25 gramos de azúcar al día. Para hacerse una idea de la cantidad, un refresco puede contener 33 gramos y ni siquiera es comida sino que es solo el acompañamiento o una bebida que se toma entre horas.

Otro talón de Aquiles de nuestra sociedad es la falta de ejercicio físico. Ha habido un gran cambio en la forma de divertirse y socializar que eligen nuestros menores. En lugar de jugar en la calle, se quedan en casa jugando con videojuegos ellos solos o en red con los amigos, ocupando la mayoría de su tiempo libre. 

La OMS recomienda la práctica de ejercicio en niños durante al menos una hora al día y tan solo el 36,7% lo está cumpliendo. 

Es un hábito que debería incluirse en la educación de los niños desde pequeños para que puedan adquirirlo de manera permanente ya que les reportará beneficios durante toda su vida. Como en casi todo en la vida, es muy importante predicar con el ejemplo. Por eso, es muy importante que los hijos vean a sus padres hacer deporte o, mejor incluso, buscar actividades que se puedan hacer todos juntos en familia: senderismo, ciclismo, esquí, patinaje, …

Fomentar estos hábitos depende de muchos, no solo de las familias: colegios, centros de salud, legisladores,..  En manos de todos está el frenar esta otra pandemia que también conocemos.