Con la llegada de las vacaciones, y con los cambios en nuestras rutinas, es muy frecuente que nuestro tránsito intestinal se altere y que suframos algún episodio de estreñimiento. 

En España, entre un 20% y un 30% de la población padece este problema, siendo más frecuente entre las mujeres. 

Pero, ¿qué es exactamente estreñimiento? 

Decimos que existe estreñimiento cuando hay menos de tres deposiciones semanales y padecemos alguno de estos síntomas: heces duras, necesidad de un esfuerzo excesivo en la evacuación, sensación de evacuación incompleta, ...

Existen dos tipos de estreñimiento, el agudo u ocasional y el crónico. 

En el primer caso, la duración inferior a 6 semanas y suele ser debido a viajes, al estrés, a la toma de algún medicamento, ... 

Si esta situación se prolonga en el tiempo y dura más de 12 semanas, estaríamos hablando de un estreñimiento crónico y deberíamos consultar con nuestro médico de atención primaria, sobre todo si el inicio ha sido brusco, si presentamos dolor abdominal o o si hay presencia de sangre en las heces.

Y por qué se atasca nuestro intestino? 

La causa más frecuente de que nuestro intestino se atasque es el bajo consumo de fibra que diariamente debemos incluir en la dieta. Al igual que en el caso de otras patologías, la vuelta a la dieta mediterránea ayudaría mucho a evitar este problema. Deberíamos consumir diariamente 2 raciones de verduras, 3 de fruta, y al menos 4 de cereales (mejor si son integrales). Tampoco debemos olvidarnos de incluir en nuestra dieta entre 2 y 5 raciones semanales de legumbres para completar el aporte de fibra que nuestro organismo necesita para funcionar con normalidad. 

Esta fibra también puede tomarse aparte, en forma de comprimidos (por ejemplo Fibra Leo) o jarabes (por ejemplo Dulcosoft) pero lo más aconsejable es conseguir adquirir unos hábitos alimenticios saludables, que no solo nos ayudaran a regular nuestro intestino, sino que también actuará como preventivo de otras  patologías. 

Es igualmente necesario un aporte de líquido suficiente que interactúe con la fibra (entre 1.5  y 2 litros) y buscar una hora en la que estamos tranquilos para ir al baño. 

Es posible que debido a los hábitos de vida actuales (sedentarismo, dieta inadecuada, estrés, ...) nuestra flora intestinal esté alterada y esto también contribuye a empeorar un tránsito correcto. 

Existen numerosos probióticos en la farmacia que tomados con regularidad han demostrado ser de ayuda para mejorar el estreñimiento. Los más estudiados son los Bifidbacterium y los Lactiballus. Algunos ejemplos de productos que los contienen pueden ser: Kaleidon, KyoDophilus, Probiobal,…

Para casos de estreñimiento ocasional, en los que necesitemos una solución rápida (por ejemplo en el caso de un viaje) podemos recurrir a los laxantes (ejemplo Fave de Fuca, Dulcolaxo, ...). Son muy eficaces, pero no debemos abusar de ellos durante períodos prolongados de tiempo, ya que van a contribuir a hacer nuestro intestino  “vago”. 

En resumen, en la mayoría de los casos, regulando nuestros hábitos de vida, conseguiremos regular también nuestro intestino.