Solemos decir que padecemos de piernas cansadas cuando las notamos hinchadas, cuando sentimos dolor de piernas en roposo, con sensaciónde calor, pesadas, con hormigueo e incluso calambres.

A pesar de no ser una patología grave, sí puede afectar a la calidad de vida de nuestro día a día.

Detrás de estos síntomas se encuentra un retorno venoso que ha visto reducida su eficacia. En las paredes de las venas tenemos unas pequeñas válvulas que son las que impulsan la sangre hacia el corazón. Si la elasticidad de las venas disminuye, éstas válvulas no cierran bien y la sangre se va acumulando en las piernas, produciendo esa sensación de pesadez que llamamos piernas cansadas.

Podemos luchar contra estas molestias incorporando unas sencillas pautas en nuestra rutina diaria:

  • Utiliza ropa holgada y calzado cómodo con poco tacón.
  • Procura no permanecer mucho tiempo seguido sentada o de pie sin moverte. Evita cruzar las piernas y si vas a realizar un viaje largo procura levantarte de vez en cuando y dar pequeños paseos.
  • Hidrátate bien tanto tu piel por fuera, con cremas, como por dentro, bebiendo líquidos abundantes, ayudarás a mantener la elasticidad de tu piel.
  • Evita el tabaco, alcohol y sigue una dieta equilibrada rica en fibra , ya que tanto el estreñimiento como el sobrepeso afectan a la circulación.
  • Practica deporte moderado regularmente. No es necesario que sea intenso, simplemente caminar a diario ayuda mucho a activar la circulación. Si no te fuera posible puedes hacer en casa unos sencillos ejercicios específicos para insuficiencia venosa crónica.
  • No expongas tus piernas a fuentes de calor directo como el sol, la cera caliente, braseros, ... El calor produce vasodilatación en las venas.

También pueden ayudarte las medias de compresión, las cremas para piernas cansadas y los complementos alimenticios formulados con plantas venotónicas como son la vid roja, el castaño de indias, el rusco o el ginkgo biloba.

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